Soldados y sus conductas sexuales
por Beatriz M. Cardona Rodríguez
encontramos un testimonio de varios soldados hablando sobre sus experiencias en la guerra y las relaciones sexuales con sus propios compañeros.
“Muchos hombres viven una vida heterosexual, aunque sus prácticas sexuales las ejerzan esporádicamente con personas de su mismo sexo. Eso no quiere decir que sean homosexuales, mucho menos que se asuman como tales. Una cosa es la práctica erótica y otra la orientación erótico-afectiva”, dijo el sexólogo David Barrios a Letra S. Estas conductas no han sido reveladas a grandes rasgos debido a que no es permitido tener relaciones con el mismo sexo o mantener relaciones homosexuales. Los que las tienen, las mantienen en secreto, ya que uno de los castigos es la expulsión. Según las instituciones militares estarías violando los códigos de lealtad, honestidad y honra que estos promueven.
No obstante, muchas veces los soldados tienen otras opciones. Una de ellas son los prostíbulos, mejor conocidos como “casas de citas”. En muchos casos, las autoridades controlan y organizan estos burdeles para que los soldados no se expongan a enfermedades de transmisión sexual. Ellos no favorecen que un soldado tenga relaciones con cualquier mujer de la calle, sin embargo prefieren a unas mujeres “limpias” que los satisfagan sexualmente. Se entiende que es importante que los militares no se contagien con enfermedades como SIDA o sífilis para que no se debiliten o se mueran.
Cuando Estados Unidos invadió a Irak en el 2003, la prostitución vió un aumento en ese país. Existen unas redes organizadas de prostitución donde las mujeres son utilizadas como esclavas sexuales. El miedo aterroriza a las familias iraquíes y no permiten que las niñas salgan de las casas para que no sean secuestradas por esas redes. Las extranjeras que son importadas para ejercer la prostitución llegan a través de los canales establecidos de tráfico ilegal de trabajadores. A pesar de que en enero de 2006 Bush estableció una ley que prohíbe el tráfico de personas, la realidad es que no ha sido aplicada a los contratistas privados.

Esto no se queda ahí. Existen alrededor de 300,000 niños soldados en el mundo. El 40% de ellos son niñas. Ellas son obligadas a participar directamente de los conflictos y a menudo se convierten en esclavas sexuales de sus superiores. Con frecuencia, se exponen a enfermedades, embarazos no deseados, daños psicológicos y el sufrimiento. Al regresar a sus hogares son marginadas y despreciadas por sus familias.
En el 2004 hubo un escándalo de múltiples violaciones a mujeres soldados norteamericanas. Ciento doce mujeres militares aseguraron que fueron violadas pos sus compañeros en Irak, Kuwait y Afganistán. Con anterioridad a esto se había realizado un estudio en el 2002, que establecía que de 214,000 mujeres activas en el ejército estadounidense 6,400 (equivalente a un 3%) habían sido violadas, según informó el Pentágono. “Parece que las mujeres soldado tienen que preocuparse más de lo que les puedan hacer sus propios compañeros que del enemigo”, dijo la senadora republicana Susan Collins ante un comité del senado de Estados Unidos que estaba investigando esto hechos en el 2004.
Escenas de la película “Yossy y Jagger”
En Octubre de 2007 se publicó un artículo acerca de 60 agresiones documentadas desde 1994 por parte de integrantes de las Fuerzas Armadas, en los estados de Guerrero, Chiapas y Oaxaca, en México. Muchas de las mujeres que han pasado por esta desagradable situación a menudo callan por vergüenza o por temor a las represalias que puedan tener en contra de ellas.
Abusos, violaciones, prostitución, y relaciones sexuales no deseadas entre el mismo sexo, son una realidad hoy día en los ámbitos militares. Aunque la mayoría de las personas callan estos asuntos tan relevantes, la verdad es que están pasando alrededor del mundo y desde hace muchos años.

“Yossy y Jagger” es la película de dos soldados israelíes que se enamoran y mantienen una relación homosexual secreta en la frontera libanesa. A menudo no estamos al tanto de lo que pasa realmente en una guerra o detrás de ella. Muchos asuntos no son revelados porque no les conviene a los soldados ni a las autoridades.
Hombres que van a la guerra a servir y a pelear por su país por un tiempo indefinido han optado por tener relaciones sexuales con sus compañeros. Esto se debe a la desesperación, quizás a la soledad o al deseo de satisfacer sus necesidades sexuales. En el suplemento Letra S (Salud Sexualidad Sida), del periódico La Jornada,
Ediciones pasadas de LaJota...