Alerta ante la publicidad negativa
por Nircia R. Del Rosario Meléndez

Desde que te frotas los ojos al detectar el primer rayo de luz allí está. Te acompaña mientras comes, trabajas, te ejercitas, platicas con amistades, hasta volver a tu camita a cobijarte entre las sábanas. No se necesita de ningún estudio para corroborar que las personas reciben mensajes publicitarios a cada instante.
Pero, no toda la publicidad es correcta y justa. Alguna se torna en problema cuando los publicistas no miden ciertos puntos al momento de presentar al público un artículo. ¿Cuál es la necesidad de denigrar o discriminar por razón de edad, sexo, color, peso, lugar de origen, etc.? o ¿por qué promover la violencia como solución? Este tipo de publicidad se presta para fomentar más estereotipos y prejuicios.
Uno de los casos que llama más la atención es el uso de la mujer como objeto destinado a enseñar demasiada piel y a promover productos a base de sus dotes de seducción. La Nissan Pathfinder publicó un comercial cuyo enfoque son los senos de una mujer para representar la suspensión delantera independiente de la guagua. Asimismo, los anuncios del desodorante Axe, los cuales han sido censurados en algunos países como España, clasifican bajo una sola categoría a todas las hembras. Con el lema Bom Chika Wah Wah, las mujeres demuestran una pasión desenfrenada con evidentes muestras de deseo sexual cuando detectan el aroma de Axe en los hombres.
Un vistazo a la “publicidad sexista”
Muchos se refieren a la publicidad que convierte, principalmente, a las mujeres en objeto sexista. La Real Academia Española define sexismo como: atención preponderante al sexo en cualquier aspecto de la vida y discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro.
El término teórico de “publicidad sexista” no existe realmente; no se encuentra en libros, explicó la profesora Jannette Ortiz Ponce, quien dicta tres cursos de publicidad en la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico. Éste es un nombre que han adquirido varios grupos y organizaciones para catalogar y analizar ciertos anuncios.
Aunque, “la publicidad sexista tiene su nicho; tiene un grupo de gente, consumidores que aceptan, permiten, les habla este tipo de publicidad, cada día eso se va reduciendo y hay personas a las cuales les indigna”, expresó Ortiz Ponce.
La culpa no es exclusivamente de las agencias de publicidad y de la sociedad machista, creada tanto por el hombre como por la mujer, en la cual vivimos. ¿Acaso no te has cuestionado el por qué la mujer se presta para estas funciones? Podrá ser por dinero, al fin y al cabo es un trabajo, o porque no piensan en la acción como denigrante hacia su persona. Tampoco se sabe.
¿Y el consumidor por qué no se queja?, ¿Se habrá acostumbrado?
Los consumidores tienen el derecho de alzar la mano y decir: esto no es publicidad, no apela a los sentidos, es ofensivo a la condición humana. Aunque en Puerto Rico aún no existe una ley que sancione esta conducta mediática, el público puede someter denuncias que, en ocasiones, provoca que el comercial sea retirado del aire.
El Código de Ética de la Asociación de Agencias Publicitarias de Puerto Rico regula lo que se debe y no se debe hacer en la publicidad en general con el fin de garantizar el respeto, la uniformidad y los derechos de y hacia el público. Respecto a la publicidad sexista, desde el 2005 en España el Instituto de la Mujer creó una comisión para proteger, a través de la autorregulación, la imagen de la mujer en las campañas publicitarias. El Instituto publica anualmente un informe con los datos de las denuncias sometidas sobre el tema, dirigidas a la perpetuación de roles sociales estereotipados. Este mecanismo tampoco expide sanciones.
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