Etiqueta de Meseros

por Sergio Gutiérrez Negrón
Aunque nunca he trabajado como mesero, me imagino que existen diez mandamientos de piedra, redactados por algún personaje mítico, que hacen hincapié en la etiqueta adecuada de este oficio. Por ejemplo: cómo doblar las servilletas para que parezcan cisnes, qué tenedor se pone al lado de qué cuchara, cómo ofrecerle el frapé del día al cliente…ese tipo de cosas. También, me imagino que el pasado sábado esta etiqueta fue violada cuando almorzaba en un restaurante en el “downtown” de Chicago—estaba de Spring Break. El mesero, al pedirme el ID, comenzó a explicarme que “mi voz” contaba, que tenía que romper con la apatía que caracterizaba la juventud de hoy en día y votar en las próximas elecciones. Me disculpé, y le expliqué que no votaba en Estados Unidos, que era puertorriqueño, pero esto no lo detuvo. Dijo que como quiera, si no podía votar, hablara de ello, que pensara sobre el asunto porque, ahora más que nunca, el voto joven es extremadamente importante. Su comentario no fue uno apasionado, sino uno informado.

Sí, sí, lo siento, pero se trata otra vez de Obama.

¿Cómo obviar mención alguna del discurso que ofreció el pasado martes, 18 de marzo en Filadelfia, si es éste uno de los discursos más abarcadores, reales, y prometedores de los pasados quién-sabe-cuántos años en la política estadounidense?

Así, que esta semana la nevera lo que tiene es mantecado neapolitano: Obama—ese que tiene chocolate, fresa, y vainilla, pero que se come junto y sabe bueno. Le ofrecemos una barquilla con el vídeo del discurso—un fragmento, claro está…

Aunque pueden pinchar aquí para ver la versión completa de treinta minutos. Además, para aquellos que prefieren leer los ingredientes y nutrientes exactos, pueden pinchar acá para leer el texto, grabarlo, e imprimirlo.


Ediciones pasadas de La Nevera...