Grupos multidisciplinarios para fortalecer servicios psicológicos
Los profesionales de la salud mental en la Universidad de Puerto Rico (UPR), entiéndase consejeros, trabajadores sociales, psicólogos y psiquiatras, deberían estar integrados y organizados en grupos multidisciplinarios para atender la necesidad de servicios psicológicos que enfrentan los estudiantes universitarios, opinó Carmen England, consejera de la Facultad de Estudios Generales.
Para England, esta integración posibilitaría las discusiones de los casos entre los profesionales para enriquecerse de las experiencias de sus pares, manteniendo la privacidad y confidencialidad del paciente. Además, podrían crear un protocolo igual para cada paciente y preparar una serie de documentos o revistas que puedan ayudar a los otros profesionales del campo de la salud mental.
England destacó la importancia de tener profesionales diversificados, que tengan especialidades variadas, ya sea en lo relacionado a la familia, la planificación, el manejo de prioridades o la intervención en crisis. Agregó que el personal del Departamento de Consejería para el Desarrollo Estudiantil (DCODE) no es suficiente, por lo que ubicar empleados en cada facultad alivianaría la carga de este departamento.
Al haber una conexión entre los trabajadores de la salud mental, habría un espacio para la interacción. Asimismo, contarían con la supervisión de un consejero que conoce el proceso de intervención con los estudiantes que necesitan una mayor atención. Esta unión crearía un sentido de presencia, dando a conocer los servicios en mesas de información, carteles y hasta música, con el propósito de atraer la atención de los estudiantes.
Sobre este particular, la psicóloga clínica de la Facultad de Administración de Empresas, Mercedes Matos Matos, admitió que los universitarios necesitan de los servicios psicológicos, ya sea por su situación personal o por los asuntos que aquejan a la sociedad puertorriqueña. Entre ellos se destacan la violencia doméstica, agresiones y los altos niveles de suicidio. Sin embargo, la psicóloga, quien prepara estudios de necesidades, opúsculos preventivos y talleres de salud mental para la facultad y el estudiantado, indicó que antes de ubicar personal de apoyo psicológico en cada facultad, se deben tomar en cuenta las necesidades de los alumnos y los profesionales.
De haber consejeros y psicólogos en cada facultad, sería importante generar algún mecanismo para exista una persona enlace, de modo que el personal pueda estar integrado. Matos Matos también explicó que, si se les otorga unas buenas instalaciones, habría la oportunidad de crear un equipo más multidisciplinario, con diversas profesiones interactuando y generando “alianzas profesionales.” Con estas alianzas podrían surgir “modelos de trabajo, investigaciones, publicaciones, a niveles preventivos”.

Mercedes Matos, psicóloga de la Facultad de Administración de Empresas
Por su parte, la consejera de la Facultad de Ciencias Naturales, Agnes Vázquez, informó que su facultad ofrece servicios de apoyo estudiantil de manera limitada, pues, como otras facultades, no tienen psicólogos. Los estudiantes que lo necesitan son referidos al DCODE o a la psicóloga de la Facultad de Estudios Generales, Luisa Álvarez Domínguez. Aún más, al momento, la Facultad de Ciencias Naturales tiene sólo dos consejeras para una matrícula de 3,000 estudiantes.
Otro aspecto que afecta los servicios psicológicos en la UPR es el proceso de transición en el que se encuentra la institución, ya que muchos empleados se están jubilando, por lo que “se pierde la experiencia”, opinó la consejera. Además, destacó que es importante crear un vínculo con ellos para conocer la historia de la consejería en la institución.
Pero quizá el más grave problema sea que muchos estudiantes se rehúsan a buscar ayuda. “Es de sabios reconocer cuando necesito ayuda. Si yo no pido ayuda, el problema se sigue agrandando”, recordó England. De ahí la importancia de la consejería que trabaja con la prevención y el desarrollo pleno del ser humano en todas las etapas de la vida, especialmente en los procesos de transición y adaptación, como lo es la entrada a la vida universitaria.
Lo primordial, piensa Matos Matos, es “velar por el bienestar de los alumnos” , por lo que cree que se debe consultar a los universitarios para conocer su sentir en cuanto a los servicios que ofrece la UPR.
Por su parte, la consejera de la Facultad de Ciencias Naturales, Agnes Vázquez, informó que su facultad ofrece servicios de apoyo estudiantil de manera limitada, pues, como otras facultades, no tienen psicólogos. Los estudiantes que lo necesitan son referidos al DCODE o a la psicóloga de la Facultad de Estudios Generales, Luisa Álvarez Domínguez. Aún más, al momento, la Facultad de Ciencias Naturales tiene sólo dos consejeras para una matrícula de 3,000 estudiantes.
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