El recorrido de las justas

Estiran una pierna, una mano, en fin, su cuerpo completo cuando de repente escuchan: “¡A sus marcas!” Luego, sin dejarles un segundo para pensar, el árbitro vuelve a abrir su boca y grita: “¡Listos!” Todos olvidan quiénes son y se preparan para… “¡BANG!”. “¡Dale, correee!”, así gritaba la multitud que se arremolinaba entre las gradas para apoyar a su universidad favorita. Experiencias como éstas se viven todos los años, en el mes de abril, desde 1993, en el tradicional Festival Deportivo de la Liga Atlética Universitaria (LAI).
Esta celebración atlética reúne, en una semana, a los campeonatos de la mayoría de los deportes del calendario de la LAI. Durante el semestre académico se realizan distintas competencias eliminatorias o preliminares. Sin embargo, antes que el comisionado de la organización de turno Gabino Irrizary Sorrentini lo estableciera, se realizaban torneos por separado y, en abril, sólo se efectuaban las Justas Atléticas, las finales de pista y campo.
“Comencé a experimentar con un fin de semana deportivo y fue un éxito, así que en 1993 intenté hacer una semana deportiva concentrando todas las disciplinas en Ponce”, explicó el pasado Comisionado.
De esta celebración, la LAI recibe su único respaldo económico a través de las ventas de taquillas, auspiciadores y una aportación anual de $100 mil del municipio de Ponce por un plazo de cuatro años. Hace siete años, se comenzó un Festival Deportivo del primer semestre, llevado a cabo en un lugar distinto cada primer fin de semana de diciembre.
Pero, la organización de estos desafíos atléticos no hubiera sido posible sin que se creara, en 1929, una asociación con la aspiración primordial de promover y regular el deporte universitario. La LAI fue erguida con el fin de “estimular preciados valores éticos y sociales en la comunidad empleando la competición”, según su Declaración de Propósitos del Reglamento General.
Los colores rojo, verde y amarillo de su logo representan sus universidades fundadoras, las únicas que formaban parte del grupo y que participaban de los eventos. Los que comenzaron fueron: el Recinto de Río Piedras de la UPR, el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) y la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Poco a poco, otras instituciones se unieron hasta componer las 19 actuales. El Reglamento General exige que, para pertenecer a la Liga, sus miembros se inscriban en 50% de los deportes ofrecidos y que los atletas aprueben 12 créditos semestrales.
Hasta el 1933 las pruebas existentes eran béisbol, baloncesto y atletismo. Para sumar un nuevo deporte al calendario, se exigía que un 50% de las universidades afiliadas participaran en la disciplina. Irrizarry Sorrentini, comisionado durante los años 1991 al 1998, ignoró esta ley al inaugurar una temporada de béisbol con una cuota de cuatro equipos cuando había 12 instituciones incorporadas. Este deporte se había eliminado, por su poca participación. Incorporó, además, al balompié, que contaba con sólo tres bandos.
“Al presente, la pelota es un evento sólido y el torneo de soccer es uno de los mejores”, opinó el profesor retirado del Departamento de Educación Física del RUM. A través de los años se han completado un total de 16 destrezas.

Los atletas más destacados no sólo tienen la oportunidad de probarse nacionalmente, sino también a nivel internacional. En 1968, la Liga se inscribió en la Federación Internacional del Deporte Universitario e incursionó, en 1970, en la Organización Deportiva Universitaria de Centroamérica y del Caribe. Ambas agrupaciones coordinan los Juegos Deportivos Universitarios Centroamericanos y del Caribe, de los cuales Puerto Rico fue cede en su primera edición, celebrada en San Juan desde el 25 de mayo hasta el 6 de junio de 1972. En el 2000, San Germán fue el anfitrión de estos juegos.
La Liga es dirigida por un Consejo Administrativo, formado por los decanos de estudiantes, directores atléticos y un representante estudiantil de cada universidad. El segundo grupo en mando es el Cuerpo Rectoral o Junta de Gobierno, compuesto por los rectores y presidentes de sus integrantes. Este conjunto nombra, cada dos años, a un Comisionado para que ejerza la función ejecutiva de la LAI. Ambos conjuntos tienen una directiva principal, de la que se eligen comités temporeros para discutir nuevas propuestas, que son transmitidas al Consejo y a la Junta. Actualmente, el rector del RUM, Jorge Iván Vélez Arocho, funge como presidente de la Junta de Gobierno hasta julio de 2009.
Al presente, la Junta de Gobierno revisa un nuevo reglamento, que se espera poner en vigencia en agosto y ordena que cualquier deporte que se añada al programa pase por un periodo de dos años en exhibición. Algunos de los juegos que llevan a cabo este proceso, aunque todavía no se ha fijado el reglamento formalmente, son: el voleibol de playa, las porristas, la lucha femenina, el baile y el boliche.
Tras 79 años de existencia, la entidad aún está en crecimiento. Los miembros del equipo directivo de la LAI se pasan la batuta de una carrera de relevos con una meta en común: contribuir al desarrollo físico, social, moral, emocional, espiritual y cultural del Pueblo usando el deporte como vínculo.
Este reportaje fue publicado previamente en la edición febrero-marzo 2008 de Paréntesis, periódico de la Asociación Puertorriqueña de Estudiantes de Periodismo.


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