Lo que no dice la 99    
por Eva Luz Menéndez López
“Yo quiero vivir con mi novia, por ahora no quiero casarme”… “Él tiene 21 años, es gay y quiere convivir con su pareja”... Mientras, "Rosi se separó de su esposo”, en la telenovela se oye “Hoy murió mi mujer”. En la casa de María la abuela cuchicheaba: “La mamá decidió vivir con una mujer y la hija quiere quedarse con ella... no con el papá, okay?”… “Imagínate”, y esto no sería incocebible en el Puerto Rico de hoy, “mis primos viven con mis abuelos y tío Danny ahora quiere ser tía”.
Las opciones son infinitas. Según las estadísticas reveladas por la organización “No a la 99” el 53% de las familias en Puerto Rico son no-tradicionales. Con la aprobación de la Resolución Concurrente 99, el proyecto del Senado que pretende enmendar la Constitución de Puerto Rico para elevar el matrimonio a rango constitucional, se eliminaría la posibilidad de decidir por otros modelos de convivencia entre parejas heterosexuales o del mismo sexo. A su vez privaría los derechos que se les reconoce a un hombre y una mujer que viven juntos sin casarse.
“Es una manera de cerrar puertas para reconocer derechos a todos y todas, siento que se están tomando decisiones por mí”, declaró Axel Rivera Santos, estudiante de la Facultad de Humanidades. Para José A. Rodríguez, de 22 años, “el gobierno (con esta resolución) te va a exigir vivir tu vida como ellos creen no como tú crees.” 
Otro de los argumentos de “No a la 99” en contra de la resolución es la creación de una categoría de parejas legales e ilegales.  Para el licenciado Rafael Mayoral las parejas legales, siendo las casadas,
podrían recibir  más beneficios en los servicios de salud, plan de retiro o de vivienda. “Por ejemplo, por estar conviviendo pueden no tener ningún beneficio de seguro social o si se muere la pareja no tenga derechos como viudo”, explicó. Además los hijos nacidos fuera del matrimonio podrían considerarse bastardos al no  estar acogidos bajo la Constitución.

Para Luis A. Laracuente Colón, la resolución 99 “ataría las manos a nuestra generación, tal vez cuando, en un futuro, queramos dar nuevas alternativas al código civil. Sería mucho más difícil optar por otras opciones de vida que se reflejan en la sociedad”, dijo el estudiante de la Facultad de Humanidades.
Por esto el portavoz del Movimiento Amplio por la Diversidad Sexual (MADS), Roberto Pastrana-Pagés, hace un llamado a los jóvenes a que asuman la lucha y entiendan las repercusiones que tiene en toda la comunidad puertorriqueña. MADS es una coalición compuesta por distintas organizaciones estudiantiles y de la comunidad Lésbica, Gay, Bisexual, Transgénero y Transexual (LGBTT) que se unen a partir de las manifestaciones en contra de las enmiendas al Código Civil. Según Pastrana, además de organizar actividades en contra de la resolución 99 también luchan por el respeto a la diversidad sexual, la educación abierta de la sexualidad y los derechos reproductivos de la mujer. En pleno siglo XXI, cuando las tecnologías se reemplazan unas a otras, los medios de comunicación se reinventan a cada instante y la ciencia propone nuevos retos: ¿acaso no es de esperarse que los jóvenes adopten viejos y nuevos estilos de vida?